top of page

Colorín, colorado


Cuando un cuento se acaba, tenemos una doble sensación: de placer,


por haber llegado al final, y saber qué ocurrió, y, asimismo, de


inquietud:


¿Ya está? ¿Podría haber pasado otra cosa? ¡Yo no quería que se acabara


tan pronto!


La verdad es que cuesta aceptar los finales, aunque sea un final feliz, y


no queremos otro cuento, “ese ya me gustaba”.


Pero el fin de una historia, sólo marca el inicio de otra.


Cuando un capítulo se termina, da paso al siguiente, y cuando una


historia se acaba, pues más de lo mismo.


Entonces podemos elegir: quedarnos con el sinsabor de la despedida,


o dar las gracias, y estar curiosos y entusiasmados, porque seguro,


seguro, que otra buena historia está de camino.





 
 
 

Comentarios


  • Instagram
  • Facebook
  • Youtube
  • Youtube Music
  • Spotify
  • Apple Music

©2021 por Angelina Fabiola Caminos

bottom of page