Contracorriente no más
¿Podemos cambiar la mirada de los demás sobre nosotros?
Directamente, no.
Si nosotros cambiamos, es posible que los demás comiencen a mirarnos de manera diferente.
¿Y si probamos otra cosa?
Porque lo que sí podemos es cambiar nuestra mirada sobre los demás.
Si intentamos mirar a quienes nos rodean con atención (aunque ellos no lo sepan), preguntándonos: ¿quién es esa persona? ¿cómo está? ¿qué siente?; y si luego nos toca interactuar con ella, en lugar de frases automáticas como ¿qué tal? (sin esperar respuesta) le dirigiéramos una frase especial para ella, seguro que al cabo de una semana, diez días, notaríamos que los demás nos miran diferente, con aprecio, aprobación, hasta estima.
¿Probamos?
¿Por qué debería ser más importante lo que los demás piensen de mí, que lo que yo piense de ellos?
Cuando mi poder de modificar está únicamente sobre mis propias respuestas.
Angelina Fabiola Caminos






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