El ronquido de un león
- Angelina Fabiola Caminos

- 25 abr 2023
- 1 min de lectura
Sí, ya sé. No me equivoqué. No hablo del rugido de un león, sino de
su ronquido. ¿La diferencia? Cuando ruge, está despierto.
Cuando ronca, está dormido.
¿Cómo ronca un león?
¿Te lo imaginas?
¿Ronca fuerte? ¿Suave?
¿Lo despierta su propio ronquido?
¿Molesta a las leonas cuando ronca?
¿Se lo dejan pasar, o le dicen: -Eh, ¡que así no podemos dormir! (en
Leonino)
¿Duerme separado para no molestar?
¿Ronca siempre igual, o sólo los días en que está muy cansado?
Si ronca mucho, ¿alguien se anima a decírselo?
Fijáos todo lo que podría inferir del ronquido de un león.
Y si de verdad lo averiguara, sería una curiosidad.
Pero ¿qué pasa en nuestra vida?
¿Nos hacemos las preguntas adecuadas?
¿Somos capaces de observar a nuestro alrededor y hacernos
preguntas?
No juicios, no certezas, sólo preguntas.
Los juicios cierran.
Las preguntas abren.





Comentarios